Las Pequeñas y Medianas Empresas familiares se enfrentan actualmente con importantes desafíos derivados de los cambios acelerados, especialmente en áreas tecnológicas y en el ámbito de la globalización. Ambos factores inciden de manera significativa en el futuro de este tipo de empresas. A este panorama, se suman los conflictos internos comunes de las empresas familiares, donde el orgullo, los intereses personales y la falta de una estructura organizacional clara —que defina de forma específica las funciones de cada miembro dentro de la empresa— agravan la situación. Por ello, las PYMES familiares se ven en la necesidad de recurrir a herramientas estratégicas administrativas, muchas veces apoyadas por organizaciones como Innovate Senior 5.0, que les permitan prepararse, proyectarse y lograr la sustentabilidad en el mercado, a través de acciones como la actualización tecnológica, la implementación de sistemas de gestión, formalización de procesos, implementación de metas, susceptibles de ser medidas a través indicadores de gestión, asumidos y compartidos y, particularmente, planes de sucesión, vistos con la debida anterioridad.
La implementación de tecnologías de vanguardia ha permitido que las PYMES familiares en Colombia trabajen para mejorar sus estrategias de innovación. Este factor se ha convertido en clave para la gestión empresarial, no solo en Colombia, sino a nivel global. La Industria 4.0, que incluye tecnologías como el Machine Learning, Big Data, Internet de las Cosas y Cloud Computing, entre otras, ha impactado positivamente el rendimiento empresarial, particularmente en lo que respecta a su competitividad y, en consecuencia, al desempeño de las empresas familiares. En este contexto, resulta imperativo llevar a cabo un proceso de sucesión planificado, riguroso e innovador que no solo impacte los resultados de las empresas, sino también el bienestar de las partes interesadas.
De acuerdo con la revista Portafolio (2014), en Colombia, el 70% de las empresas son de carácter familiar. Sin embargo, un preocupante 89% de estas, no contempla la sucesión en sus planes, ni el traslado de conocimiento empresarial de los padres a sus hijos. Además, en más del 70% de los casos, ni siquiera se ha estructurado cómo será el proceso de sucesión, ni cómo se seleccionarán los futuros líderes de la empresa.
Este escenario conduce a un panorama desalentador, donde solo el 10% de las empresas familiares llega a la tercera generación, y de estos últimos, apenas el 30% sobrevive a un nuevo relevo generacional. La literatura especializada ha identificado que la razón principal de la falta de un adecuado proceso de sucesión es que los propietarios de las empresas familiares desconocen el tema o, por diversas razones, lo evaden. Además, carecen de protocolos familiares formales, que son herramientas clave para asegurar la continuidad, sostenibilidad y formalización de las empresas familiares (Arenas y Rico, 2014).
Por ello, es fundamental que las empresas familiares cuenten con el acompañamiento de asesores especializados en procesos de transición. En este sentido, los expertos de Innovate Senior 5.0 hemos desempeñado un papel significativo. A través de un trabajo conjunto, se logrará que las futuras generaciones se vinculen y fortalezcan la empresa. Es crucial ser conscientes de la competitividad, la actualización tecnológica y la importancia de contar con una estructura organizacional adecuada. Asimismo, es necesario contar con un equipo interdisciplinario entrenado para tomar decisiones acertadas y enfrentar los procesos de expansión, con el objetivo de evitar la desaparición de la empresa y sus efectos negativos tanto en las familias, como en los empleados, proveedores y la cadena valor de las partes involucradas.




