La ética y el juicio profesional en el contador público

Autor: Clara Emilia Triana Ortíz

Publicado: 29 Oct, 2022

Herramientas anti corrupción

Los emprendedores, los empresarios y en general quienes desarrollen negocios en Colombia, deben conocer las exigencias que están decretadas como normativas a quienes dan soporte en sus Estados Financieras dando FE PÚBLICA de lo que a su JUICIO PROFESIONAL soportan los números allí reflejados los cuales son la base para la toma de decisiones de las Empresas. El compromiso del Contador Público es un factor de activa y directa intervención en la vida de los organismos públicos y privados. Su intervención está establecida no solo en una normatividad técnicas, sino también en su actuación profesional determinada en el CODIGO DE ÉTICA que rige su profesión.

El ser Contador Público es una de las profesiones de más alto riesgo para ejercer en Colombia. La conciencia moral y la independencia profesional constituyen su esencia espiritual. Más allá de las habilidades técnicas, es el conjunto de competencias y habilidades interpersonales el soporte para mantener y renovar la competencia profesional, su inteligencia emocional, su sensibilidad social y ambiental y la aplicación de sus valores éticos.

El ejercicio de la Contaduría Pública implica una función con responsabilidad social, a través de la fe pública, que, con su firma de los Estados Financieros, favorece el orden y la seguridad de las relaciones económicas entre el Estado y los particulares, o de estos entre sí.

Código de ética del profesional – Contador Público

El Contador en sus actuaciones considera y analiza al usuario de sus servicios como un ente económico independiente, observando en todos los casos los principios de integridad, objetividad, independencia, responsabilidad, confidencialidad, respeto y observancia de las disposiciones normativas y reglamentarias.

Una serie de normas y disposiciones rigen su desempeño en su permanente relación con sus colegas, clientes, el Estado y el público en general. El conocimiento y aplicación de lo normado en el Código de Ética Profesional del Contador Público es de vital importancia en su desempeño, pues la ética, sin duda alguna, es el núcleo de lo que significa ser un contador. El código está destinado a servir como norma de conducta a los profesionales de la Contabilidad que como ciencia social aplicada y humanista, deben orientar su práctica profesional a la función social que desempeñan, promoviendo las condiciones para el progreso económico y bienestar de la sociedad.

Dicho código define aspectos disciplinarios y técnicos; incluye la normativa para el cuidado y aseguramiento de la emisión de información financiera, como línea de conducta del ejercicio de su profesión.  Es la forma de conjugar el saber técnico con las habilidades que hagan transparente su actuar profesional. Al Contador Público se le exigen actitudes (éticas, valores, conducta profesional), definidas en la Ley 43 de 1990 y en el Anexo N° 4 del Decreto Único Reglamentario (DUR 2420 de 2015), que incorpora el código de ética de IESBA

El Contador Público ejerce no sólo con su enriquecimiento cognoscitivo permanente que se relacionan con el procesamiento de la información e implican el uso de la memoria, la atención, la percepción, la creatividad y el pensamiento abstracto o analógico, sino también con su compromiso de rectitud que lo hace permanecer al tanto de las novedades, indagar los asuntos que despiertan dudas y, en definitiva, ir un paso adelante con información de calidad, pertinencia y actualidad.

El perfil de un Contador Público en ejercicio, especialmente en la función de Auditoria y de Revisoría Fiscal, necesita mostrarlo como un conocedor no solo de la naturaleza de la profesión, sino del contexto en que ejerce, ese que muestra retos de idoneidad todo el tiempo. Retos que se expresan en términos de lucha contra la corrupción.

Juicio profesional

Mucho se habla y teoriza del “juicio profesional”. Desafortunadamente son muchos los casos, en los que no se aplica ese juicio con autonomía, independencia y con las técnicas apropiadas

El juicio profesional se define como “el empleo de los conocimientos técnicos y experiencia necesarios para seleccionar posibles cursos de acción en la aplicación de las Normas de Información Financiera, dentro del contexto de la sustancia económica a ser reconocida”, tiene un carácter subjetivo, ya que los conocimientos técnicos y la experiencia varían en cada persona. La misma norma establece sobre la información financiera que “es útil al usuario general en la toma de sus decisiones económicas” lo que implica que el juicio profesional interviene de manera muy importante, pues a través del mismo se registran estimaciones y provisiones, la selección de tratamientos contables, entre otros.

El primer elemento constitutivo de un buen juicio es, por supuesto, los conocimientos técnicos que se adquieren primero al estudiar la carrera profesional para la obtención del título y poder así ejercer como Contador Público. Es importante resaltar que la profesión está en constante evolución para adaptarse a la realidad económica y exige la actualización indispensable para ampliar los conocimientos técnicos, fiscales, normativos y gubernamentales cambiantes.

El segundo elemento es la experiencia que se adquiere al trabajar con otros Contadores, quienes, de acuerdo con el Código de Ética Profesional, tienen el compromiso moral de transmitir sus conocimientos, manteniendo las más altas normas profesionales y de conducta al contribuir con el desarrollo y difusión de tales conocimientos dentro de la profesión. Luego está también la experiencia ganada de los diferentes negocios en los en los que ha aplicado las técnicas adquiridas junto a una inteligencia analítica. La experiencia es finalmente lo que separa al juicio profesional de la aplicación técnica de los conocimientos adquiridos. Es la que genera en el contador una mente crítica.

El juicio profesional de acuerdo con la normatividad, debe ejercerse con un criterio o enfoque prudencial, el cual consiste en seleccionar la opción más conservadora, procurando en todo momento que la decisión se tome sobre bases equitativas para los usuarios de la Información Financiera. Con el objeto de preservar la utilidad de la Información Financiera, ésta debe contener explicaciones sobre la forma en que se ha aplicado el criterio prudencial, con el propósito de permitir al usuario general de dicha Información, formarse un juicio adecuado sobre los hechos y circunstancias que envuelven a la operación sujeta de reconocimiento.

Hay que señalar que el juicio profesional influye significativamente en la calidad de la Información Financiera ya que el mismo se ejerce durante el proceso de preparación de los Estados Financieros y su influencia se puede ver en prácticamente todos los aspectos de la actividad contable.

Algunas reflexiones

Los actores que hacen parte en la formación del Contador Público juegan un rol determinante. ¿Será solamente la Academia la encargada de impartir ese conocimiento?, ¿o también será obligación de los profesionales conocer el entorno en el cual se desempeñan? ¿Los gremios de la profesión deberían tomar más acciones, tendientes a prevenir la corrupción? Algunos organismos se han dado a la tarea de sensibilizar y concientizar al estudiantado y a los profesionales, pero todavía se tienen vacíos; de hecho, se está trabajando en la reforma de la Ley de la Profesión, para que se den definiciones claras de roles y responsabilidades que protejan y limiten las actuaciones del Contador Público, pues la objetividad e independencia son relevantes como actor de la gestión estratégica y del aseguramiento de la Información Financiera.

Urge que en la formación de los Contadores Públicos, haya oportunidad de desarrollar y mejorar habilidades críticas, conocer a fondo el Código de Ética Profesional y sus implicaciones en el ejercicio de la profesión, como también conocer las funciones de las agremiaciones profesionales y de control de la profesión, etc. El Contador Público, necesita comprometerse con un ejercicio profesional íntegro para aplicarlo de acuerdo con lo que marcan las Normas de Información Financiera: confiable, relevante, comprensible y que sea útil para la toma de decisiones de los usuarios y para el crecimiento de la economía del país.