Liderazgo, Valores y Creencias

Autor: Arie Klop

Publicado: 14 Abr, 2023

Un líder (m/f) 1 es un ser humano, con sus valores, creencias, y sueños. Su equipo, consta también de seres humanos, cada quien con sus valores, creencias y sueños. Un buen líder dirige su equipo a un destino común, indica el camino, traza el rumbo, pero no interfiere con los sueños, creencias o valores personales de sus integrantes. Cuando hacemos un ejercicio de planificación estratégica de una empresa u organización, nos esforzamos para formular su misión, visión, valores, que la orientan en sus actividades y en cómo tratan y se relacionan con sus empleados, proveedores y clientes; pero siempre queda la inquietud, ¿cuánto de esto es realmente internalizado por sus empleados y en especial por los líderes?

Existe una línea delgada entre valores que son de naturaleza universal y las creencias que son personales. En las empresas encontramos con frecuencia principios como honestidad, responsabilidad, calidad, creatividad y colaboración, pero también inclusión, diversidad y respeto al medio ambiente. Mientras los primeros son más obvios y suelen ser los valores que aprendemos todos en la casa, los últimos son menos respetados y pueden incluso entrar en conflicto con creencias culturales o religiosas. El papel de un buen líder, es respetar y hacer respetar los valores de la empresa…TODOS y SIEMPRE.

Esto significa que:
1. Un líder debe dejar sus creencias personales en la casa, no llevarlas al trabajo y mucho menos imponerlas a los integrantes de su equipo. Sucedió estos días en Colombia, cuando el director de la Policía Nacional ha llevado sus convicciones y prácticas católicas al cuartel, incluyendo sesiones de exorcismo, como él mismo admitió en una entrevista, un comportamiento que dio lugar a un gran debate en el país, que concluyó con su relevo del cargo.
2. Permitir que los integrantes del equipo tengan sus propias creencias, aunque no coincidan con las suyas, siempre y cuando no interfieran con el trabajo o los valores centrales de la organización.

Tema delicado y complejo, porque es un arte mantener un balance, ya que el punto de equilibrio está en constante movimiento. Urge recalibrar una y otra vez, porque los cambios culturales están en movimiento. Por ejemplo, el acoso a las mujeres y los

ofensivos chistes sexuales, eran hasta hace poco aceptados en el entorno laboral, pero con el despertar del movimiento #MeToo, son considerados un comportamiento no deseado y las empresas y organizaciones empiezan a tomar medidas, incluyendo el despidos de los infractores. Un buen líder necesita sintonizar sus antenas para saber leer qué es aceptable y qué no. incluso, detectar si sus creencias personales chocan con las generalmente aceptadas o las nuevas adoptadas en la empresa o la sociedad; en no pocos casos, debe decidir si su conciencia le permita seguir frente al equipo o si debe dar un paso al lado. Es una decisión difícil y muchas veces, los líderes o las organizaciones carecen de la valentía requerida y huyen encontrando o asumiendo soluciones temporales, para evitar una discusión de fondo.

Otro ejemplo clásico es el Rey Balduino de Bélgica quien abdicó en 1990 por un día, para no firmar una ley que despenalizaba el aborto, aprobada en el parlamento, alegando objeción de conciencia de acuerdo con sus creencias católicas. Naturalmente, su acción no evitó la entrada en vigor de la ley y él siguió frente a la Nación como su soberano hasta su muerte en 1993; el pueblo Belga, tuvo razón y derecho al preguntarse, si él era el líder que necesitaban en ese momento. Hace poco, fue polémico en el fútbol solicitar a los capitanes de equipos portar el brazalete arcoíris “OneLove” como símbolo del rechazo a toda forma de discriminación.

La FIFA prohibió el uso de este brazalete en el mundial de Qatar ante la presión del país anfitrión y más recientemente, se han presentado casos en el fútbol europeo, de capitanes de equipos que se niegan a portarlo en fechas acordadas a nivel nacional, alegando incompatibilidad con su fe musulmana, por la identificación del brazalete con los derechos LGBTIQ+. En algunos casos, los clubes permitieron el uso de brazaletes alternativos o asignaron temporalmente otro jugador como capitán. Soluciones temporales, que mantienen la inquietud, hasta dónde un líder representa los valores de la organización o puede oponerse válidamente a ellos.

Ser un líder es más que dar órdenes u orientaciones, ser líder es guiar, dando el ejemplo, sin adelantarse o alejarse demasiado de su equipo. O, al contrario, ser un estorbo para el avance y el autodesarrollo del equipo. Ser líder significa buscar constantemente este equilibrio. ¿Está usted listo para ser un buen líder? En INNOVATE SENIOR le deseamos sabiduría y buen juicio en la ardua tarea de liderar sus equipos, empresas u organizaciones.

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En este texto, por razones de facilidad de lectura, se emplea la forma gramatical masculina para referirse a líderes y demás personas, pero se debe entender que incluimos hombres, mujeres y personas que se identifican de otra manera, sin exclusión y sin prejuicio.

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Nuestro Socio Innovador Arie Klop nos muestra una faceta de su vida y sus reflexiones con relación a la vida que ha llevado después de viajar a muchas partes del mundo.

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