Negocios verdes: el futuro ya está aquí

Autor: Arie Klop

Publicado: 21 Oct, 2022

En el mundo de hoy, consumidores, accionistas y empleados juzgan a una empresa por cómo sus actividades impactan a la comunidad, a la economía, al medio ambiente y a la sociedad en general, en otras palabras, cuánto se preocupa por el bien mayor y no solamente por la mayor ganancia.

El consumidor busca productos y servicios que, en su proceso productivo, distribución y venta no hagan daño a las personas o al medio ambiente.

El accionista quiere invertir su dinero en una empresa que además de darle un rendimiento financiero, no destruye el planeta.

El empleado prefiere trabajar en una corporación que comparta sus valores en cuanto a responsabilidad social y ambiental. En la actual situación de escasez de mano de obra calificada es un elemento crítico para encontrar colaboradores y hacer que se queden con la empresa. Investigaciones indican que en especial las nuevas generaciones deciden dónde trabajar basado en estos criterios.

Los negocios verdes son el futuro de las empresas, un futuro que ya está aquí; cada vez son más las empresas que aplican los principios de la economía sostenible.

Se definen los negocios verdes como “…actividades económicas en las que se ofrecen bienes o servicios que generan impactos ambientales positivos y que, además, incorporan buenas prácticas ambientales, sociales y económicas, con enfoque de ciclo de vida, contribuyendo a la conservación del ambiente como capital natural que soporta el desarrollo del territorio”, de acuerdo con una definición del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia.

La lista de posibles negocios verdes es prácticamente interminable y se limita únicamente por la creatividad e innovación del emprendedor. A modo de ejemplo podemos mencionar: actividades de agro y agroindustria sostenibles; turismo de naturaleza; aprovechamiento y reciclaje de residuos; energía limpia; construcción sostenible; movilidad sostenible; empaques y envases ecológicos; técnicas de reducción de gases de efecto invernadero.

Muchas de estas ideas han existido desde hace algún tiempo, pero hasta ahora van ganando importancia en el mundo empresarial y tiene todo que ver con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), entendida como “el compromiso de la empresa a dirigir sus acciones a la contribución del mejoramiento social, económico y ambiental”.

Tener un negocio verde significa cuidar del medio ambiente, sin dejar de hacer ganancias.

Hay muchas formas de recibir reconocimiento por un negocio verde exitoso, así, por ejemplo, en Colombia pueden ser registrados ante las autoridades ambientales locales (las Corporaciones Autónomas o Secretarías de Ambiente). Igualmente, existe un gran número de sellos verdes, nacionales e internacionales, por ejemplo: Rainforest Alliance; FSC; FairTrade; Sello Ambiental Colombiano. Los sellos y certificaciones son tan buenos como la institución que los otorga y el consumidor no los reconoce todos.

Otra práctica es el llamado “greenwashing” o ecoblanqueamiento, cuando una empresa usa un discurso de aparente compromiso ambiental, con el único fin de propaganda o mercadeo, sin que las prácticas corporativas hayan cambiado de verdad. Es sin duda una práctica lamentable.

Si piensa crear un negocio verde o convertir su negocio existente en uno más ambiental, no lo haga por las razones equivocadas, por obtener un sello, por mercadeo engañoso; hazlo porque está usted convencido de que es el camino correcto.