REFORESTAR LA GERENCIA

Autor: Edgar Ramiro Villamizar Bueno

Publicado: 26 Ene, 2024

La analogía de «reforestar la gerencia», se presenta como una metáfora evocadora, para describir el imperativo actual de revitalizar y fortalecer las prácticas gerenciales en un entorno empresarial en constante cambio. Así como la reforestación contribuye a la restauración de ecosistemas, la gerencia efectiva requiere la siembra y cultivo de competencias específicas para garantizar la cosecha sostenible de equipos de alto desempeño en las organizaciones. En este contexto, el gerente actúa como el custodio de un ecosistema organizativo saludable, cultivando no solo la efectividad gerencial y operativa, sino también, el bien y el estar de los colaboradores. Las competencias clave que deben ser sembradas incluyen la adaptabilidad estratégica, la capacidad para liderar en momentos de incertidumbre, la gestión de la diversidad y la habilidad de impulsar la innovación y el cambio personal y organizacional. Este enfoque hacia la «reforestación gerencial» busca explorar las competencias cruciales que permiten a los gerentes no solo enfrentar, sino también prosperar en un entorno empresarial dinámico y desafiante.

En el actual panorama mundial, caracterizado por la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad (VUCA, por sus siglas en inglés), los gerentes deben desarrollar y fortalecer un conjunto de competencias sólidas, para enfrentar los desafíos emergentes y guiar a sus equipos hacia el éxito personal y organizacional. Aquí se destacan algunas competencias clave:

Evaluando del Terreno: Los gerentes deben ser capaces de adaptarse rápidamente a cambios en el entorno empresarial y global. La habilidad para definir y ajustar estrategias y operaciones en respuesta a situaciones imprevistas, es esencial para la supervivencia y el crecimiento sostenible y gracias a las personas de la organización, el capital humano.

Sembrando las semillas del Cambio: Ante la complejidad actual, los gerentes necesitan competencias estratégicas para anticipar posibles escenarios y tomar decisiones informadas y documentadas. Un enfoque que incluya esa mirada de corto, mediano y largo plazo, combinado con la capacidad de ver el panorama completo, es esencial para establecer direcciones claras y eficientes; es decir generar un pensamiento estratégico.

Cuidando el bosque organizacional: La resiliencia es fundamental, en un mundo donde la adversidad puede surgir en cualquier momento. Los gerentes deben ser capaces de mantener la calma, inspirar confianza y liderar eficazmente durante períodos de crisis. La resiliencia es una habilidad de proceso personal y grupal, y las organizaciones pueden influir en este aspecto desde programas de formación ejecutiva y operativa. También ella, hace parte de los procesos de transición generacional de las empresas familiares.

La capacidad para comunicarse de manera asertiva y efectiva, se vuelve aún más crítica en un entorno virtual y global. Los gerentes deben ser hábiles en la comunicación clara y transparente, fomentando la colaboración, el entendimiento y comprensión mutuas.

La inteligencia emocional se torna vital en entornos de trabajo desafiantes. La empatía, la autorregulación emocional y la habilidad para comprender y gestionar las emociones de los demás son esenciales para construir relaciones efectivas.

La capacidad para establecer metas acordes a la realidad organizacional y su entorno, mantenerse enfocado en los resultados y tomar decisiones oportunas y efectivas, es esencial en un entorno empresarial dinámico; urge mentalidad de cultura de logro.

En un mundo cada vez más interconectado, la diversidad se ha convertido en la norma. Los gerentes deben ser hábiles en gestionar equipos diversos, aprovechando la variedad de perspectivas y habilidades para impulsar la innovación y la efectividad. Recordemos que la efectividad es la relación de la eficacia y la eficiencia. Se requiere conformar y fortalecer equipos de alto desempeño, a partir de las capacidades humanas que incluyan competencias distintas, emociones distintas, razón, que faciliten la acción y la reflexión.

La transformación digital es un componente integral de la actualidad empresarial. Los gerentes deben comprender las tecnologías emergentes y utilizarlas estratégicamente para mejorar la eficiencia operativa, la toma de decisiones y la satisfacción del cliente.

Cosechando los frutos del cambio: Frente a la competencia y la constante evolución de los mercados, los gerentes necesitan cultivar un ambiente que fomente la creatividad y la innovación. La capacidad para pensar más allá de lo convencional y promover nuevas ideas, impulsa la adaptabilidad y el crecimiento, apoyados en el pensamiento crítico.

En un mundo en constante transformación, la capacidad para liderar y gestionar cambios efectivamente es crucial. Los gerentes deben ser capaces de guiar a sus equipos a través de transiciones sin generar resistencia excesiva al cambio.

Finalmente, en el contexto actual, la gerencia se encuentra en un proceso vital de transformación, en el que las competencias tradicionales ya no son suficientes para abordar los desafíos emergentes en el cambiante panorama empresarial. La dinámica y complejidad de las organizaciones contemporáneas demandan por lo menos este conjunto de competencias altamente desarrolladas por parte de los gerentes. La capacidad de liderar en situaciones de incertidumbre, fomentar la adaptabilidad, gestionar equipos diversos y aprovechar la innovación tecnológica son ahora imperativos cruciales.