Reservas petroleras

Autor: Jaime Triana

Publicado: 13 Mar, 2023

Sigue la interesante discusión con relación a las reservas petroleras que Colombia tiene en la actualidad. Hasta cuándo estas reservas nos mantendrán como país autosuficiente con base en los niveles de producción que actualmente se tienen, es una de las múltiples variables de situación. Nos proponemos dar una información -con la pretensión de explicar sencilla pero técnicamente- para mayor comprensión y claridad de nuestros lectores.

Primero algunos conceptos sencillos de geología.
El petróleo en todo el mundo se encuentra en unas formaciones subterráneas que en geología se llaman “Cuencas sedimentarias”. Los buscadores de hidrocarburos fósiles (petróleo y gas) conocen cuales pueden ser las cuencas sedimentarias que pueden tener posibilidad de encontrar hidrocarburos.

En Colombia, la Agencia Nacional de Hidrocarburo (ANH) propone desde el 2007 un total de 23 cuencas sedimentarias. Sin embargo, algunas de ellas tienen baja expectativa de exploración convencional de hidrocarburos, de modo que la ANH se concentra más en las cuencas que tienen una mejor probabilidad de almacenamiento, lo que llamamos yacimientos.

Las cuencas donde tradicionalmente se ha explorado y encontrado hidrocarburos en Colombia son:

1. Caguán-Putumayo, esta cuenca ha sido protagonista de varios descubrimientos y de hecho, Ecopetrol mantiene una producción baja, pero rentable. Además, es objeto todavía de exploración por parte de varias compañías allí tienen contratos de exploración y producción.
2. Catatumbo, famosa cuenca por las concesiones Barco en 1903.
3. Cesar-Ranchería ha habido bastante actividad de exploración y mantiene una producción de gas importante.
4. Guajira donde se hallaron los descubrimientos de gas que han beneficiado todo el país desde hace más de 40 años.
5. Guajira fuera de costa (off shore), es importante para la producción de gas, de hecho el gasoducto de la guajira transporta gas hasta el centro del país.
6. Alto, medio y bajo valle del Magdalena muy importantes y donde se firmó la concesión de Mares que dio origen a la Empresa Colombiana de Petróleos Ecopetrol.
7. Sinú-San Jacinto, cuya exploración continúa, por la posibilidad de encontrar yacimientos de gas.
8. Cuenca del este de los llanos orientales donde se han encontrado los yacimientos famosos de la década de los 80’s como Caño Limón en Arauca, además de Buenos Aires y Cupiagua en el departamento del Casanare. Actualmente ostenta una producción importante de crudo y gas que abastase también de gas, el centro del país.

Ahora bien, estas cuencas sedimentarias han sido exploradas con resultados muy interesantes; sin embargo no todas esas cuencas han sido exploradas totalmente. Colombia es uno de los países con menos información del subsuelo de la región, comparados con el entorno global, el país tiene muy baja actividad exploratoria. Hablamos de fases en la exploración. Así tenemos:
Primera fase exploración geofísica.

Consiste en instalar unos geófonos en la tierra a profundidades que oscilan entre 1.20 y 1.5 metros. Una vez instalados se hacen detonar unas cargas de muy baja frecuencia y con ayuda de geófonos, se graba el viaje de las ondas de sonido, que al encontrar ciertas formaciones se devuelven a la superficie. Estos registros son como una especie de electro-cardiograma, que los geofísicos se encargan de interpretar, a través de análisis matemáticos, que pueden llegar a definir formaciones que son trampas geológicas, donde los hidrocarburos se acumulan, determinando además la profundidad donde estas formaciones se encuentran.
La exploración sísmica es un indicio que en el mejor de los casos puede llegar a mostrar la probabilidad de hasta el 40% de hallar hidrocarburos, lo que se conoce como yacimiento. Cabe anotar que hasta ahora la única forma de determinar si hay presencia de hidrocarburos es en la perforación de pozos.

Segunda fase perforación exploratoria.
La sísmica da paso a la siguiente etapa del proceso de exploración que es la perforación de uno o varios pozos, llamado pozos exploratorios (el interés de los pozos exploratorios es el de confirmar si hay presencia de hidrocarburos por lo tanto es diferente a la perforación de pozos para producción donde ya se tiene la certeza de la existencia de hidrocarburos). Este es otro paso bastante complejo, aquí se define la mejor ubicación del pozo desde el punto de vista de superficie como también a la profundidad requerida (que ha sido determinada por la información geofísica).

La exploración de hidrocarburos en Colombia es la misma que en cualquier parte del mundo, sin embargo en el país este proceso puede tomar de tres a cinco años, con una inversión considerable de dinero donde no hay recobro de la inversión si el pozo original seleccionado para la perforación no contiene hidrocarburos o la acumulación de ellos no es de la magnitud suficientemente, para que se convierta en un proyecto rentable.

Hasta este punto, para definir la perforación se habla de reservas posibles o esperadas, sin que se defina si realmente existen, ni tampoco se puede cuantificar el volumen de dichas reservas.

Ahora bien como este proceso es largo y costoso, suspender la firma de contratos de exploración hace que se frene todo el proceso en la búsqueda de hidrocarburos. Como este producto es un recurso natural no renovable y la única forma de mantener sus niveles es explorando, sin esta alternativa, el país se ve en corto plazo (menos de 7 años) necesitado de importar petróleo y gas.

Los hidrocarburos además de ser necesarios para el funcionamiento energético del país, ofrece un recurso económico que se traduce en beneficio para todos debido a las regalías que recibe el gobierno tanto nacional como regional para crear infraestructura en el país, además de ser fuente de empleo importante en las regiones donde se produce. De acuerdo a las normas existentes las regalías que produce la industria petrolera se deben invertir en obras de infraestructura y es ilegal usarlas para gastos de funcionamiento.
Por razones de extensión de este blog, la explicación del proceso de ubicación de producción y de lo que llamamos reservas probadas y probables será tema de otra entrega.

En INNOVATE SENIOR compartimos que efectivamente debe haber un proceso de transición hacia nuevas fuentes de energía, pero esa transición no debe afectar las finanzas de la nación, ni su independencia energética, debemos sumar y no restar. Deseamos tener una mirada integral, pero proponer cambios sin análisis y sin procesos, puede parecer una innovación que no necesariamente sea benéfica para el país.