¿Se puede predecir el futuro?

Autor: Innovate Senior 5.0

Publicado: 5 Nov, 2022

* Por Pablo Echeverry

“Algunos dicen que cuando el trabajo duro se encuentra con la oportunidad, se llama suerte. Suceden cosas buenas, pequeños o grandes milagros, y la gente lo llama suerte.

La verdad del mundo es que, aunque todo sucede por causa y efecto, es algo tan complejo que no podemos predecir nada, solo podemos asegurar que todo está en continuo cambio y movimiento. Sin embargo, esto no nos impide intentarlo. Creemos que si podemos predecir lo que sucederá, podremos actuar de la mejor manera posible”.

Marta Guerri – psicoactiva.com

Si es posible. Voy a utilizar cualquier restaurante exitoso como ejemplo. Cuando los ingredientes son de primera categoría, cuando se aplican con criterio y rigurosidad las indicaciones de la receta, cuando se cuenta con una cocina que está dotada con la infraestructura adecuada y hay un chef con experiencia, presente, dispuesto a corregir en la marcha la preparación, y sobre todo, capaz de aplicar su experiencia para realizar los cambios que su juicio le dicten, es posible predecir un maravilloso resultado. Pero no es suficiente si la orden no llega bien servida y completa a la mesa, dentro de un período de tiempo aceptable, servido en los platos, copas y utensilios correctos.

Tan sencillo como esto, ¡Si se puede predecir el futuro de una empresa!

¿Dónde comienzan los problemas?

-Cuando el elemento fundamental e imprescindible de una empresa, es decir, los empleados, son insuficientes, o sus competencias no se encuentran alienadas con sus obligaciones, o no están correctamente capacitados para desempeñar las funciones de sus cargos. Peor aún, cuando son mediocres, producto de una mala selección, y tristemente, cuando la suma de sus salarios reales y emocionales no cumplen con sus expectativas.

-Cuando los procesos de la empresa no existen, o son obsoletos, o son deficientes, y especialmente cuando no se controlan o no se miden.

-Si la empresa no cuenta con una infraestructura adecuada en instalaciones, plataformas y estructura de comunicación para una óptima operación.

-Cuando la dirección de la empresa no está presente, cuando no es asertiva para comunicar, pero tampoco está atenta a los mensajes que sus clientes, sus competidores, proveedores y sus inmediatos colaboradores envían.  Cuando no es ágil y eficiente en tomar los correctivos pertinentes, cuando no existen o no se implementan programas de mejoramiento continuo.  Peor aún, cuando su mayor interés es hacer dinero, por encima de entregar experiencia maravillosa.

-Y finalmente, cuando quienes son los responsables de tener el contacto con el cliente final, olvidan que su función no es solamente entregar un producto maravilloso, sino captar la esencia cambiante y hasta volátil de su cliente aplicando una alta dosis de sensibilidad y empatía pues, por fortuna, aun vivimos en la época de las relaciones interpersonales y los seres humanos, aunque pretendemos negarlo, somos predecibles por naturaleza pues obedecemos sistemáticamente a estímulos externos.

Si alguno o varios de estos aspectos no se cumplen, también, al igual que en el ejemplo de la cocina, se puede predecir un desastre.

No existe una receta perfecta ni en la cocina ni en las empresas.  Lo extraordinario nunca ha salido de una formula, pero las variables necesarias para producir resultados óptimos, si deben ser respetadas entre otras porque al olmo no se le pueden exigir peras.

El arte de predecir, está en la capacidad de diseccionar, entender y dominar los factores múltiples que explican el comportamiento de cada proceso y no necesariamente aplicar la costumbre del comportamiento que ha funcionado durante muchos años. Los colombianos somos muy dados a tomar decisiones usando el azar, cuando es francamente más fácil y de paso más seguro, “leer” los mensajes que a gritos nos entrega el entorno en el que competimos.