¿Tiburones o ballenas?

Autor: Arie Klop

Publicado: 19 Abr, 2022

En estos días, al explicar lo que somos y hacemos en INNOVATE SENIOR alguien formuló una pregunta, que dio origen a esta reflexión: “¿O sea ustedes son como una especie de tanque de tiburones, otra versión de Shark Tank?”

-No, para nada, contesté, pero por supuesto, era muy válida formular la siguiente cuestión: si no somos tiburones, ¿qué somos? Para mantener la línea de comparación, concluí que somos más como las ballenas. 

Los tiburones son verdaderas máquinas asesinas.

Cuentan con sentidos muy agudos (pueden oler una gota de sangre en el agua a kilómetros de distancia), además poseen sensores para detectar los campos eléctricos generados por los movimientos musculares de una presa, lo que facilita  ubicarla aún en aguas oscuras. Son rápidos nadadores y cuando alcanzan su presa utilizan sus filosos dientes triangulares para dar una mordedura casi siempre fatal. 

Los tiburones no han cambiado mucho en cientos de millones de años, porque su contextura es muy eficaz en lo que hacen: detectar y perseguir una presa, morder, matar y comer. Comen lo que se les atraviesa, incluyendo otros tiburones de la misma especie. Operan generalmente en solitario y son sigilosos. Si nadan en grupos es para ver quien llega primero a la presa, no para colaborar. Son peces y son de sangre fría. 

Las ballenas, en cambio, son mamíferos, de sangre caliente. Son grandes, algunas pertenecen a las especies de animales más grandes que jamás han vivido en la tierra. 

Las ballenas han tenido cambios evolutivos impresionantes: de mamíferos que caminaban en 4 patas en la tierra hace millones de años, se han ido adaptando poco a poco a una vida en el mar, reemplazando sus patas por aletas, cambiando su rostro de tal forma que su nariz está encima de la cabeza, para poder respirar cuando salen a la superficie del agua. 

También poseen sensores especiales, por ejemplo, para detectar el campo magnético de la tierra lo que les permite orientarse, usan la ecolocalización para encontrar su comida. Además, se comunican mediante el uso de sistemas sonoros complejos, conocidos como el canto de las ballenas.

Generalmente, las ballenas viajan en grupos y no solo se cuidan entre ellas, además protegen en especial a las hembras y sus crías. Las ballenas son muy inteligentes y mantienen complejas relaciones sociales. Se han visto algunas especies de ballenas (por ejemplo, delfines o ballenas jorobadas) ayudar y proteger a otras especies en problemas, entre ellas, a humanos. No se ha reportado el canibalismo entre ballenas.

Deseo excluir de esta analogía dos especies que pertenecen a la familia de las ballenas: los delfines y las orcas. Los primeros porque en Colombia (y en algunos otros países) el término delfín también se refiere a los herederos políticos de los clanes del poder; y las orcas, también conocidas como ballenas asesinas, que son feroces depredadores y tienen un comportamiento como el de los tiburones: atacan hasta las criaturas más grandes del mar. 

Ahora bien, podemos constatar que hay muchos tiburones, delfines y orcas, en el mundo empresarial, caracterizados no exactamente por ayudar a otros, sino empeñados en obtener réditos para ellos mismos. Comer o ser comido es su reto y su lema. Un comportamiento típico de tiburones es buscar el control de una empresa a través de la adquisición hostil de acciones. 

¿Cuáles comportamientos de tiburones puede reconocer en organizaciones con estas características?

En INNOVATE SENIOR somos más como las ballenas; no buscamos devorar a nadie. Somos grandes en edad, conocimiento y experiencia, e intencionalmente, nos asociamos como equipo. Igual que las ballenas, hemos evolucionado. Cada uno de nosotros tiene entre 35 y 45 años de experiencia profesional en el mundo empresarial, ahora somos conscientes de lo aprendido, de la capacidad de adaptación a muy diversos entornos, donde hemos acumulado sabiduría. Nadamos juntos, compartimos y ayudamos, valoramos el potencial de nuestros clientes. Navegamos los vastos océanos del mundo empresarial, acompañando, guiando e inspirando a aquellos que requieran nuestros servicios. Marco Polo es nuestro modelo metodológico, es la ruta para crear valor al emprendimiento, porque navegar es un arte  que consiste en dirigirse a un destino determinado, de manera rápida, eficiente y segura, utilizando correctamente los recursos y la información disponible.

Ojalá fueran todos los emprendedores y empresarios más como las ballenas y menos como los tiburones. El mundo sería más justo. Se crearían más oportunidades para todos. Los economistas hoy en día lo confirman: la desigualdad es una amenaza para todos, pero este es un tema para otro blog.

*ARIE KLOP Ingeniero Forestal. Maestría en Silvicultura Tropical.