Trabajador independiente y cotización

Autor: Ricardo Cortés Reyes

Publicado: 21 Ene, 2023

Si usted es trabajador independiente o emprendedor, también merece y necesita asegurar una pensión para usted, para su futuro, para su familia.

Usualmente no son muchos los trabajadores independientes que cotizan. Ese comportamiento no es parte de la cultura. Es al contrario, el comportamiento social, “normaliza“ que los emprendedores, los independientes, no necesitan cotizar a salud y pensión. Ellos (as) tienen la convicción, que su empeño, su negocio, les asegurará el futuro y la pensión. La realidad enseña, que no siempre es así.

Son muchas las razones de esta manera de abordar el tema:

a. Es en primera instancia un asunto de educación. Hasta hace muy poco tiempo fuimos formados para ser empleados. La formación para ser emprendedores es aún un tema joven. Pero es esperanzador descubrir que cada día toma más fuerza esta nueva realidad, que cualitativamente nos debe volver más productivos, más competitivos, más creativos.
Como las condiciones sociales y aborales son complejas, por nuestra realidad, la educación tiene retos muy significativos que aún están pendientes. Es decir, no hay, en general, una cultura del ahorro. Lo que sí hay es una cultura del inmediatismo que no permite ver, predecir el futuro y sus condiciones cambiantes.

b. La institucionalidad se percibe como una realidad amenazante, que genera desconfianza y niega la posibilidad de conciencia social. El individualismo hace parte de la conciencia de defenderse, porque el estado carece de recursos, pero sobre todo de transparencia y de fuerza institucional para que la política pública sea confiable y equitativamente aplicada. Con la misma visión sesgada, tiende a creerse que la edad de pensión parece inalcanzable, y simultáneamente, se da por hecho que la necesidad y urgencia del “rebusque”, un día producirá una pensión que asegure el futuro.
Hay una creencia generalizada de los emprendedores, según la cual, hoy no se necesita del sistema social, ni de una institución privada o pública; pero mucho menos, no hay conciencia de solidaridad y cobertura; en fin, es otra arista del tema de educación al cual no se le invierte.

c. Cotizar no es visto como una inversión por los independientes. Pero es verdad que a muchas personas literalmente no les alcanza el dinero para cotizar; la informalidad es un tema complejo, pero no es gratis el porcentaje tan alto de personas que trabajan de manera informal en el país y en su realidad no se contempla la posibilidad de cotizar.
No calcular y sobre todo, no saber calcular el margen de ganancia de su negocio, pero igualmente, no tener las herramientas para ser productivo en un mercado cada más competitivo, más exigente, más hostil, en razón a la cultura del “atajo” según la cual, como no hay estabilidad, ni garantías completas, se hace lo que se puede, sin transparencia. Hecha la ley, hecha la trampa.

d. Si usted vive fuera del país, también puede cotizar en Colombia para una pensión que tendrá así esté radicado o no en el país. Sin embargo, también en este escenario, se pueden leer las mismas amenazas de quienes viven en el país. En este momento, las condiciones políticas confusas y hasta contradictorias, hacen más esquiva la importancia y la concreción de esta necesidad, que tiene beneficios personales y colectivos que impactan el futuro laboral de quienes ahora empiezan o están a mitad de camino.