Turismo interior (1)

Autor: Ricardo Cortés Reyes

Publicado: 10 Nov, 2023

Nuestro país tiene potencial para desarrollarse como un país turístico.

Son muchos los polos que deben seguir siendo desarrollados para favorecer, concretar e impulsar una nueva manera de tomar con respeto los beneficios que la naturaleza nos regala con creces, y que se ponen al servicio de diversas comunidades y de los turistas.

Es claro, son muchas las oportunidades que este país diverso y maravilloso tiene para propios y extraños. Pero urge crear conciencia en los ciudadanos de esa riqueza. Son múltiples los caminos y los métodos para lograrlo.

En síntesis, para crear y ofrecer oportunidades desde el turismo ecológico y sostenible, vale considerar una propuesta: hacer turismo personal, por el interior de cada quien.

La intolerancia, los altos niveles de violencia y muerte, el poco respeto por la vida y su dignidad; en fin, esa sensación de perder la esperanza colectiva, en medio de toda suerte de incertidumbres que se tornan amenazantes en lo político, social, económico y cultural, nos retan a volver la mirada a nuestro interior.

Ni personal, ni colectivamente podemos permanecer en los enojos (rabias, odios conscientes e inconscientes) disfrazados de «derecho personal», de «libre desarrollo de la personalidad», de «soy libre» y llevarnos por delante a quienes piensan u obran distinto a como lo hago yo, o la comunidad -cualquiera que sea- en la que nos matriculamos, y que termina por polarizar lo masculino con lo femenino, lo político con “partidos” de dudosa transparencia, el interés personal con el interés social, los intereses económicos inmediatistas con el bien común de la mayoría; la muerte antes que la vida.

Por ese camino, la convivencia pacífica (no exenta de dificultades) deja de ser ruta de comportamiento y motor, y el «todo vale» para obtener logros a cualquier precio, sacude los cimientos de la sociedad y se expresa con efectos nefastos, que son fuente de amenazas a la vida, en forma de desorden, desequilibrios y exclusión.

Muchos comportamientos sociales son espejo de lo que sucede en el interior de cada persona, en su historia, la familiar, la social y la cultural (incluidos los ancestros).

La semana entrante, un ejercicio personal y práctico, como ruta de reflexión, del recorrido interior, que a todos nos reta.

Mirar nuestro interior es un reto: ser pacíficos, con nosotros mismos, con nuestra pareja y familia; con aquellos que hacen parte de nuestras relaciones sociales, incluidas las redes.