Una forma de perpetuar las empresas familiares

Autor: Innovate Senior 5.0

Publicado: 11 Mar, 2022

Son muchas las empresas en Colombia y en el mundo, que nacen como un negocio familiar; las hay en diferentes modalidades y con resultados que sin la menor duda han contribuido y contribuyen a generar progreso. Los líderes fundadores de estas empresas le han apostado, muchas veces, contra viento y marea, a proyectos que sin duda son motivo de orgullo y esperanza, porque generan empleo, riqueza y desarrollo.

Las empresas familiares, sin embargo, independientemente de su quehacer y logros, tienen un riesgo de cara a la sucesión que necesita ser visto, resuelto y equitativamente acordado, de manera oportuna y efectiva, como requisito para asegurar su continuidad en el futuro.

Dicho en sencillo, ¿cómo se afectará la familia y la empresa, el día que el fundador o fundadores ya no estén?

Sin un protocolo de sucesión establecido y acordado, ¿cómo se impactarán las relaciones interpersonales entre padres e hijos, entre socios de los fundadores y sus familias, entre hermanos, entre las parejas, los hijos de relaciones anteriores y/o de relaciones actuales?, ¿quiénes asumirán los liderazgos y responsabilidades al interior de la organización?, ¿cómo se facilitará (u obstruirá) la participación en derecho y equidad de quienes hacen parte de la familia y de la empresa?, ¿cómo se administrarán las emociones que ese vacío genera?, ¿cómo se afectarán las utilidades del negocio, la productividad, la atención y cuidado del cliente, el servicio, la capacidad de innovar, la actualización tecnológica etc. cuando la sucesión no está definida?, ¿cómo abordar el cambio generacional?

Esas y otras preguntan rondan a los líderes fundadores y a sus familiares, pero evidentemente, por multitud de razones, hay consecuencias si nunca se discutieron formalmente. Ese tipo de organizaciones necesitan reconocer que hubo o hay un asunto de desorden que amerita ser visto y ordenado (regulado) a tiempo. De lo contrario, las consecuencias, en no pocas ocasiones se experimentan durante varias generaciones.

Es decir, es muy frecuente que la falta de ver y enfrentar el asunto se transforma en una conflictiva que divide, que enoja, que genera rencores, desacuerdos y distanciamientos, que no pocas veces se tornan irreconciliables y hasta son llevados a los estrados judiciales, donde todos pierden, incluso aquellos que se abrogan una victoria judicial, a costa de las enormes pérdidas emocionales y económicas, la ruptura, que paradójicamente no se ajusta a la intención amorosa de aquellos que lo hicieron todo para el bienestar de su familia, cuando iniciaron la empresa.

Se evidencia la destrucción de valor que se genera en la empresa al no contar con un protocolo de familia, ese instrumento que regule, que evite los posibles conflictos y problemas que pueden afectar el éxito y la continuidad de un negocio, mediante formalidades en las que se hagan explícitos los derechos y deberes de cada uno de los miembros de la familia, que en derecho, tengan relación con el ámbito empresarial.

Según la Superintendencia de Sociedades en 2005 las sociedades de familia en Colombia representaban aproximadamente el 70%; resulta  preocupante, que la misma fuente cite que para el 2019 ya solo eran un poco más del 50%. Según la Cámara de Comercio de Bogotá en un informe del 2020 se afirma que cerca del 32% son de primera generación, el 15,9% de segunda, el 2,1% de tercera y tan solo el 0,6% han llegado a la cuarta generación. Se evidencia que los llamados protocolos de familia son herramientas fundamentales para la resolución de los conflictos societarios entre familiares; ellos garantizan la estabilidad de esas sociedades en el tiempo y auguran su sostenibilidad en las siguientes generaciones.

La firma Price Watherhouse Coopers en una de sus publicaciones del 2019 afirma que los protocolos familiares, son un tema de relevancia para garantizar el legado familiar, al establecer planes de sucesión formal sólidos en aras de garantizar la sustentabilidad de las empresas familiares en el mediano y largo plazo.

Innovate Senior 5.0 con su equipo de expertos quiere contribuir, de manera profesional y confidencial, a prevenir las consecuencias de esta problemática que afecta significativamente a muchas empresas familiares. Un negocio exitoso merece un protocolo de familia claro, sólido, explícito, con acuerdos que regulen y favorezcan su continuidad, como legado de las generaciones que en su momento, se convirtieron en los emprendedores visionarios que soñaron con una empresa próspera y duradera.

Un protocolo de familia hoy, es una manera eficaz de honrar a los fundadores mañana, cuando ya no estén.

En la próxima entrega, algunos de los riesgos que corren las empresas familiares, cuando carecen de un protocolo de familia.

Sus comentarios, bienvenidos en info@innovatesenior.com

*Vicente E. Cálad R., Experto en cadena de valor en las organizaciones, MBA, Especialista en Contraloría Financiera y Comercio Internacional, Economista.

*Ricardo Cortés Reyes, Filósofo, Teólogo, Trabajador Socia, Pedagogo.